Los asistentes recibieron capacitaciones, intercambiaron experiencias, y formularon sus demandas y propuestas para ejercer su labor con libertad y seguridad.
El 24 y 25 de noviembre tuvo lugar en la Cámara de Comercio de Tarapoto unas jornadas en el marco del proyecto “protección, atención y justicia para personas defensoras indígenas en San Martín Perú”. Este proyecto, coordinado por la Central Autónoma de Trabajadores del Perú, Sindicalistas Sin Fronteras y Paz y Esperanza, contó además con el apoyo de la Organización Internacional del Trabajo y con una representación del Alto Comisionado de Naciones Unidas por los Derechos Humanos. Durante estos dos días un grupo de líderes y lideresas ambientales recibieron distintas capacitaciones, intercambiaron experiencias, tejieron redes y expresaron sus demandas y reivindicaciones ante la grave situación de desprotección e inseguridad que sufren los defensores ambientales en el país.
La celebración de este evento toma especial relevancia ante las muchas amenazas que afrontan los defensores de derechos humanos en Perú. Según la Defensoría del Pueblo tan solo entre 2020 y 2024 se han documentado 21 asesinatos de defensores en el ejercicio de su labor. Según los datos del Sistema de Registro sobre situaciones de riesgo de las personas defensoras de derechos humanos entre junio de 2019 y julio de 2025, se han registrado 517 situaciones de riesgo que involucraron 742 personas defensoras y 61 familiares. Son precisamente las labores de defensa del ambiente y los derechos de los pueblos indígenas las que involucran un mayor riesgo constituyendo el 85% de los casos, generalmente por denunciar actividades ilegales como la tala ilegal (23%) o el tráfico ilícito de drogas (16%).
El desarrollo del evento ahondó en esta y otras cuestiones durante los dos días de sesión. Entre las muchas demandas de los líderes se repitió incesantemente la necesidad de mejorar y perfeccionar el sistema de protección estatal y respuesta inmediata para garantizar la seguridad de los defensores, también se exigió justicia para los líderes asesinados, una mayor firmeza y celeridad en las actuaciones de Fiscalía y Policía que garantice investigaciones exhaustivas ante las amenazas, y el fin de la criminalización del trabajo de los defensores. Todos estos aspectos pudieron debatirse directamente con la fiscalía penal supraprovincial especializada en Derechos Humanos y Contra el Terrorismo, así como el responsable de la Mesa Regional de Personas Defensoras de Derechos Humanos en San Martín, ambos presentes en la reunión.
Entre los ponentes también se encontraron representantes de organizaciones internacionales como el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos y la Organización Internacional del Trabajo, que capacitaron a los defensores en el ejercicio de sus derechos. Por su parte los líderes exigieron reiteradamente el cumplimiento del Convenio 169 de la OIT y la Declaración de Naciones Unidas sobre el Derecho de los Pueblos Indígenas. Ambos obligan al Estado peruano a garantizar derechos como la consulta y consentimiento, libre, previo e informado en todo lo que afecte a los territorios ancestrales de las comunidades, la titulación y protección de tierras, o el derecho a una educación bilingüe y a la protección de su cultura.
Entre las principales demandas formuladas por los asistentes también destacaban la capacitación y el asesoramiento técnico y legal para continuar los procesos de titulación de tierra, así como el fin de las múltiples barreras burocráticas, económicas y técnicas que tienen que enfrentar en los procesos, además de las amenazas y la violencia. También destacaron reivindicaciones como la remuneración y el apoyo técnico y logístico de los custodios forestales, el impulso de alternativas económicas sostenibles en las comunidades, la visibilización del trabajo de los defensores ante la sociedad, la mejora de las comunicaciones para fortalecer los sistemas de alerta temprana y la promoción de la igualdad de género, ya que las lideresas, además de los muchos retos ya mencionados, deben afrontar el cuestionamiento de su rol por el hecho de ser mujeres.
Autor: Guillermo Fernández





